
Habia una vez un elefantito muy chiquito que acababa de nacer, nada más nacer sus cuidadores lo ataron con una soga de su pata trasera y la clavaron a una estaca. El elefantito al verse atado tiro y tiro de la soga sin poderse soltar, y asi estuvo tirando por el espacio de una semana tras la cual se dio cuenta que todos sus esfuerzos resultaban inutiles y dejo de tirar. Paso el tiempo y el elefante crecio y se hizo un elefante adulto capaz de arrastrar grandes pesos y de levantar con su trompa grandes troncos, pero aun seguia atado a la soga y a la estaca. Un día paso por ahí el pequeño principe que al darse cuenta de la cuerda tan debil que sujetaba a un animal tan fuerte comento.
¿Como es que no se escapa el elefante? para el seria muy facil dar un tiron de la soga y arrancar la estaca del suelo, pero ¿Como es que no lo hace? Y un sabio que le oyo le respondio, desde pequeños muchas veces nos dicen que no podemos hacer esto o aquello y crecemos con la sensación que eso que nos dicen es verdad hasta el punto de que ni siquiera lo intentamos.