miércoles, 4 de noviembre de 2009

BUSCANDO LA MANERA (AUDIO)


Buscáte un Amigo(a).

No es preciso que sea perfecto (a),
basta que sea profundamente humano,
que tenga sentimientos y un buen corazón.
Que sepa compartir dolores y alegrías,
saber hablar y saber callar, pero sobre todo saber escuchar.
Que guste de la poesía, de la música,
del sol y de la luna, que sienta un gran amor por la vida,
que sepa guardar un secreto.
Tu amigo debe adivinar los días tristes y respetarlos, ha de tener un ideal y el deseo de integrarse al mundo, porque comprende el inmenso vacío de los solitarios;
Debe gustar de la sencillez de los niños,
Sentir pena de los que tuvieron y perdieron cosa queridas,
Ser quijote sin menospreciar a sancho.
Búscate un amigo para pasear, disfrutar de la naturaleza, deleitarte con la música, leer, sentir a un ser humano.
Búscate un amigo para poder contar lo que se vio, de lo bello y triste durante el día, los gustos,
las angustias y alegrías.
Un amigo que sepa conversar de cosas simples,
el rocío, de la lluvia, de las estrellas y los recuerdos de la infancia y sobre todo de cosas intimas.
Búscate un amigo que no tenga miedo de decirte un defecto y cuando lo haga, sepa cómo hacerlo.
Búscate un amigo que te diga que vale la pena vivir, un amigo que crea en ti.
Búscate un amigo para tener conciencia de que todavía estas vivo.. Pero sobre todo,búscate un amigo que te de la mano y te la apriete con amor.
Yo ya te tengo.






EL GRADUADO


Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mi clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Kyle.

Iba cargando todos sus libros y pensé:
¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes?
Debe ser un "empollon".
Yo ya tenía planes para todo el fin de semana.
Fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.
Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él.
Cuando lo alcanzaron le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo. Vi que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él.
Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos.
Mi corazón se estremeció,así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus gafas.
Vi lágrimas en sus ojos. Le acerqué a sus manos sus gafas y le dije, "esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto".
Me miró y me dijo: "¡gracias!".
Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.
Le ayudé con sus libros. Vivía cerca de mi casa.
Le pregunté por qué no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiarse de una escuela privada. Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.
Caminamos hasta casa.
Le ayudé con sus libros; parecía un buen chico.
Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado conmigo y mis amigos, y aceptó.
Estuvimos juntos todo el fin de semana.
Mientras más conocía a Kyle, mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos.
Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo.
Me paré y le dije: "Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días". Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.
Durante los siguientes cuatro años nos convertimos en los mejores amigos.
Cuando ya estabamos por terminar la secundaria,Kyle decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo a la de Duke.
Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema.
Él estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol.
Llegó el gran día de la Graduación. Él preparó el discurso.
Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien.
Era uno de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos, se veía bien con sus gafas.
Tenía más citas con chicas que yo y todas lo adoraban.¡Caramba!
Algunas veces hasta me sentía celoso...Hoy era uno de esos días.
Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que le di una palmadita en la espalda y le dije: "Vas a estar genial, amigo".
Me miró con una de esas miradas realmente de agradecimiento) y me sonrió: "Gracias",
me dijo.
Limpió su garganta y comenzó su discurso:
"La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquéllos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos.
¡¡Yo estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir y, a este propósito,les voy a contar una historia".
Yo miraba a mi amigo incrédulo cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos.
Aquel fin de semana él tenia planeado suicidarse. Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él:para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela.
Me miraba fijamente y me sonreía. "Afortunadamente fui salvado.
Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable".
Yo escuchaba con asombro como este apuesto y popular chico contaba a todos es momento de debilidad. Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud.
En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras:
"Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios, el destino, o llamalo como quieras, nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera".
"Los amigos son ángeles que nos llevan en sus brazos cuando nuestras alas tienen problemas para recordar como volar"