Había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía:
"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO".
Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra.
Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio.
Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue.
Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas.
El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito.
El publicista le contestó:
"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".
Sonrió y siguió su camino.
El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:
"HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA".
Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte mejor de esa manera.
Ten en mente que todo cambio, renueva día a día tu vida....
Lo difícil es encontrar nuevas estrategias para lograr respuestas diferentes.
Decía Einstein:
"Si hace lo que siempre ha hecho,
obtendrá los resultados que siempre ha obtenido"
Bastante obvio, tanto que se nos olvida...
Publicado por Mané Castro Videla para Largas Noches Largas... el 10/26/2011 02:55:00 PM
SUPLEMENTO DE REFLEXION, PENSAMIENTOS, ESPIRITUALIDAD, RELIGION Y OTRAS ALTERNATIVAS DE "EL PERIODIST@ DIGIT@L" Y SU MULTIMEDIO
miércoles, 26 de octubre de 2011
la decisión es Siempre de UNO
Un guerrero, un samurai, fue a ver al Maestro Zen Hakuin y le preguntó:'¿Existe el infierno?¿Existe el cielo? ¿Donde estan las puertas que llevan a ellos ? ¿Por donde puedo entrar? Era un guerrero sencillo.
Los guerreros siempre son sencillos, sin astucia en sus mentes, sin matemáticas.
Sólo conocen dos cosas: La vida y la muerte.
El no habia venido a aprender ninguna doctrina; solo quería saber donde estaban las puertas, para poder evitar el infierno y entrar en el cielo.
Hauikin le respondió de una manera que sólo un guerrero podía haber entendido. ¿Quién eres?', le preguntó Hakuin.
'Soy un samurai, le respondió el guerrero, hasta el emperador me respeta'.
Hakuin se rio y contestó '¿Un Samurai, tú?. Pareces un mendigo'.
El orgullo del samurai se sintió herido y olvidó para que habia venido. Sacó su espada y ya estaba a punto de matar a Hakuin cuando éste dijo:
'Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta'.
Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y Hakuin dijo: 'Aquí se abren las puertas del cielo.
La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene tiene la capacidad de convertirse en cualquiera de ellos.
Pero... la gente sigue pensando que existen en alguna parate, fuera de ellos mismos...
El cielo y el infierno no estan al final de la vida, están aquí y ahora.
A cada momento las puertas se abren...
en un segundo se puede ir del cielo al infierno, del infierno al cielo.
--
Publicado por Mané Castro Videla para Mané Castro Videla el 10/26/2011 02:35:00 PM
Los guerreros siempre son sencillos, sin astucia en sus mentes, sin matemáticas.
Sólo conocen dos cosas: La vida y la muerte.
El no habia venido a aprender ninguna doctrina; solo quería saber donde estaban las puertas, para poder evitar el infierno y entrar en el cielo.
Hauikin le respondió de una manera que sólo un guerrero podía haber entendido. ¿Quién eres?', le preguntó Hakuin.
'Soy un samurai, le respondió el guerrero, hasta el emperador me respeta'.
Hakuin se rio y contestó '¿Un Samurai, tú?. Pareces un mendigo'.
El orgullo del samurai se sintió herido y olvidó para que habia venido. Sacó su espada y ya estaba a punto de matar a Hakuin cuando éste dijo:
'Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta'.
Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y Hakuin dijo: 'Aquí se abren las puertas del cielo.
La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene tiene la capacidad de convertirse en cualquiera de ellos.
Pero... la gente sigue pensando que existen en alguna parate, fuera de ellos mismos...
El cielo y el infierno no estan al final de la vida, están aquí y ahora.
A cada momento las puertas se abren...
en un segundo se puede ir del cielo al infierno, del infierno al cielo.
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Publicado por Mané Castro Videla para Mané Castro Videla el 10/26/2011 02:35:00 PM
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