miércoles, 30 de abril de 2014

El Papa: El don de la inteligencia nos introduce en la intimidad con Dios

El Papa: El don de la inteligencia nos introduce en la intimidad con Dios 
 Miercoles 30 Abr 2014 | 09:18 am 
Ciudad del Vaticano (AICA): El papa Francisco celebró este miércoles su audiencia general semanal. En una Plaza de San Pedro colmada de fieles y peregrinos provenientes de todas partes del mundo para escuchar la palabra del Pontífice. El Papa continuó explicando los dones del Espíritu Santo, habiendo dedicado a la sabiduría su última catequesis, hoy lo hizo con el don de la inteligencia. “Jesús quiso enviarnos el Espíritu Santo para que tuviéramos este don, para que todos nosotros podamos entender las cosas como Dios lo hace, con la inteligencia de Dios. Es un buen regalo el que Dios nos ha hecho a todos nosotros. Es el don con el que el Espíritu Santo nos introduce en la intimidad con Dios y nos hace partícipes del diseño de amor que Él tiene para nosotros”, dijo Francisco. 

 El papa Francisco celebró este miércoles su audiencia general semanal. En una Plaza de San Pedro colmada de fieles y peregrinos provenientes de todas partes del mundo para escuchar la palabra del Pontífice. El Papa continuó explicando los dones del Espíritu Santo, habiendo dedicado a la sabiduría su última catequesis, hoy lo hizo con el don de la inteligencia.
 “Jesús quiso enviarnos el Espíritu Santo para que tuviéramos este don, para que todos nosotros podamos entender las cosas como Dios lo hace, con la inteligencia de Dios. Es un buen regalo el que Dios nos ha hecho a todos nosotros. Es el don con el que el Espíritu Santo nos introduce en la intimidad con Dios y nos hace partícipes del diseño de amor que Él tiene para nosotros”, dijo Francisco.
 En los saludos finales, concluida su catequesis, el Santo Padre saludó a los numerosos peregrinos polacos que acudieron a Roma para asistir a la canonización de san Juan Pablo II, del domingo 27 de abril. “Que el testimonio de fe, esperanza, caridad y confianza en la Divina Misericordia de Juan Pablo II, permanezca en nosotros particularmente viva en estos días. Su intercesión sostenga la vida y las buenas intenciones de cada uno de ustedes, las preocupaciones y las alegrías de sus seres queridos, el desarrollo y el futuro sereno de la Iglesia en Polonia y de toda su Patria".
 Catequesis del papa Francisco 
 Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! 

 Después de haber analizado la sabiduría, como el primero de los siete dones del Espíritu Santo, hoy quisiera llamar la atención sobre el segundo don, la inteligencia. No se trata en este caso de inteligencia humana, es decir de la capacidad intelectual de la que podamos estar más o menos dotados. Es una gracia que solo el Espíritu Santo puede infundir y que suscita en el cristiano la capacidad de ir más allá del aspecto externo de la realidad y escrutar las profundidades del pensamiento de Dios y de su diseño de salvación.
 El apóstol Pablo, dirigiéndose a la comunidad de Corinto, describe bien los efectos de este don, ¿Qué hace este don del intelecto en nosotros? Pablo dice esto: “Lo que el ojo no vio ni el oído oyó, ni entraron en el corazón del hombre, Dios las preparó para los que lo aman. Pero a nosotros Dios nos las reveló por medio del Espíritu” (1 Cor 2, 9-10). Esto, obviamente no significa que el cristiano pueda comprender cada cosa y tenga un conocimiento pleno del diseño de Dios: todo esto permanece a la espera de manifestarse con toda claridad cuando nos encontremos ante Dios y seamos verdaderamente una cosa sola con Él. Pero, como sugiere la misma palabra, el intelecto permite “intus legere”, leer el interior.
 Este don nos hace entender las cosas como las hace Dios, como las entiende Dios, con la inteligencia de Dios. Uno puede entender una situación con la inteligencia humana, con prudencia y va bien, pero entender una situación en profundidad como lo hace Dios es el efecto de este don.
 Jesús quiso enviarnos el Espíritu Santo para que tuviéramos este don, para que todos nosotros podamos entender las cosas como Dios lo hace, con la inteligencia de Dios. Es un buen regalo el que Dios nos ha hecho a todos nosotros. Es el don con el que el Espíritu Santo nos introduce en la intimidad con Dios y nos hace partícipes del diseño de amor que Él tiene para nosotros.
 Está claro que el don del intelecto está estrechamente conectado con la fe. Cuando el Espíritu Santo habita en nuestro corazón e ilumina nuestra mente, nos hace crecer día a día en la comprensión de lo que el Señor nos dijo y realizó. El mismo Jesús dijo a sus discípulos: “Les enviaré el Espíritu Santo y Él les hará entender lo que yo les he enseñado”.
 Entender las enseñanzas de Jesús, entender la Palabra, el Evangelio, entender la Palabra de Dios. Uno puede leer el Evangelio y entender algo, pero si leemos el Evangelio con este don del Espíritu Santo podemos entender con profundidad la Palabra de Dios y esto es un gran don, un gran don que debemos pedir y pedir juntos: Dános Señor el don del intelecto.
 Hay un episodio del evangelio de Lucas que expresa muy bien la profundidad y la fuerza de este don. Tras haber asistido a la muerte en cruz y a la sepultura de Jesús, dos de sus discípulos, desilusionados y afligidos, se van de Jerusalén y se vuelven a su pueblo de nombre Emaús. Mientras están en camino, Jesús resucitado se pone a su lado y empieza a hablar con ellos, pero sus ojos, velados por la tristeza y la desesperación, no son capaces de reconocerlo. Jesús camina con ellos, pero ellos están tan tristes y desesperados que no lo reconocen. Cuando el Señor les explicas las Escrituras, para que comprendan que Él debía sufrir y morir para después resucitar, sus mentes se abren y en sus corazones vuelve a encenderse la esperanza (cfr Lc 24,13-27). Esto es precisamente lo que el Espíritu Santo opera en nosotros, nos abre la mente, nos la abre para entender mejor las cosas de Dios, las cosas humanas, las situaciones, todas las cosas. Importante el don del intelecto para nuestra vida cristiana. Pidamos al Señor que nos dé este don a todos nosotros, para entender, como Él lo hace, las cosas que nos suceden y para entender sobre todo las palabras del Evangelio ¡Gracias!+
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