martes, 29 de abril de 2014

Revivir las virtudes de la Iglesia primitiva: armonía, testimonio y pobreza, pidió Francisco

Revivir las virtudes de la Iglesia primitiva: armonía, testimonio y pobreza, pidió Francisco 
 Martes 29 Abr 2014 | 11:53 am 
Ciudad del Vaticano (AICA): El papa Francisco celebró esta mañana su habitual misa en la capilla de la Casa Santa Marta. Durante su homilía, y tomando como eje las lecturas de los Hechos de los Apóstoles que describe la vida de la primera comunidad cristiana, el Santo Padre expresó que “toda comunidad cristiana debería comparar la propia vida con la que animaba la primera Iglesia y verificar la propia capacidad de vivir en armonía, de dar testimonio de la Resurrección de Cristo y de asistir a los pobres”. 

 El papa Francisco celebró esta mañana su habitual misa en la capilla de la Casa Santa Marta. Durante su homilía, y tomando como eje las lecturas de los Hechos de los Apóstoles que describe la vida de la primera comunidad cristiana, el Santo Padre expresó que “toda comunidad cristiana debería comparar la propia vida con la que animaba la primera Iglesia y verificar la propia capacidad de vivir en armonía, de dar testimonio de la Resurrección de Cristo y de asistir a los pobres”.
 Francisco insistió en tres notas sobresalientes de esta comunidad primitiva, capaz de plena concordia en su interior, de dar testimonio de Cristo fuera y de impedir que ninguno de sus miembros pase miseria: "las tres características del pueblo nacido de nuevo".
 “Tenían un solo corazón, dijo el Papa, y una sola alma. La paz. Una comunidad en paz. Esto significa que en esa comunidad no había lugar para el chismorreo, para las envidias, para las calumnias, para las difamaciones. Paz. El perdón: 'el amor cubría todo'. Para calificar una comunidad cristiana sobre esto, debemos preguntarnos cómo es la actitud de los cristianos.
 ¿Son mansos, humildes? ¿En esa comunidad hay disputas entre ellos por el poder? ¿Disputas de envidia? ¿Hay chismorreo? No están en el camino de Jesucristo. Esta peculiaridad es muy importante, muy importante, porque el demonio busca separarnos siempre. Es el padre de la división".
 Pero, advirtió el Pontífice, también había problemas en las primeras comunidades. Francisco recordó "las luchas internas, las luchas doctrinales, las luchas de poder" que también pasaron más adelante. Y de este modo puso el ejemplo de las viudas que se lamentaban por no haber sido bien asistidas y los apósteles "tuvieron que hacer de diáconos".
 Sin embargo, ese 'momento fuerte' del inicio fija para siempre la esencia de la comunidad nacida del Espíritu. Una comunidad acorde y, segundo, una comunidad de testigos de la fe, sobre la cual el Papa invita a comparar toda comunidad de hoy.
 Es decir, explicó Francisco: "¿Es una comunidad que da testimonio de la Resurrección de Jesucristo? ¿Esta parroquia, esta comunidad, esta diócesis, cree realmente que Jesucristo ha resucitado? O dice: 'Sí, ha resucitado, pero aquí', porque lo cree aquí solamente, el corazón lejos de esta fuerza. Dar testimonio que Jesús está vivo, está entre nosotros. Y así se puede verificar cómo va una comunidad".
 El tercer aspecto sobre el que reflexionó Francisco al medir la vida de una comunidad cristiana fue "los pobres". En este punto el Papa señaló dos ideas: "Primero: ¿cómo es tu actitud o la actitud de esta comunidad con los pobres? Segundo: ¿esta comunidad es pobre? ¿Pobre de corazón, pobre de espíritu? ¿O pone su confianza en las riquezas? ¿En el poder?
 “Armonía, testimonio, pobreza y cuidar a los pobres. Y esto es lo que explicaba Jesús a Nicodemo: este nacer de lo Alto. Porque el único que puede hacer esto es el Espíritu. Esta es obra del Espíritu. La Iglesia la hace el Espíritu. El Espíritu hace unidad. El Espíritu nos empuja hacia el testimonio. El Espíritu te hace pobre, porque Él es la riqueza y hace que tú cuides de los pobres".
 Francisco concluyó pidiendo que "el Espíritu Santo nos ayude a caminar en este camino de renacidos por la fuerza del Bautismo".+
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