martes, 17 de noviembre de 2015

La mundanidad aleja a Dios y destruye la identidad cristiana


La mundanidad aleja a Dios y destruye la identidad cristiana 
 Martes 17 Nov 2015 | 08:34 am
Ciudad del Vaticano (AICA): “La mundanidad espiritual nos aleja de la coherencia de vida y nos hace incoherentes. La mundanidad es como la carcoma que destruye lentamente, estropea el tejido y después ese tejido” se hace inutilizable y así, ¨ese hombre que se deja llevar por la mundanidad pierde la identidad cristiana”, dijo esta mañana el papa Francisco en la homilía de su misa matutina celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta. 

 “La mundanidad espiritual nos aleja de la coherencia de vida y nos hace incoherentes. La mundanidad es como la carcoma que destruye lentamente, estropea el tejido y después ese tejido” se hace inutilizable y así, "ese hombre que se deja llevar por la mundanidad pierde la identidad cristiana”, dijo esta mañana el papa Francisco en la homilía de su misa matutina celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta.
 Haciendo referencia a la primera lectura del día, señaló Francisco que el viejo Eleazar “no se deja debilitar por el espíritu de la mundanidad” y prefiere morir en vez que rendirse a la apostasía del “pensamiento único”. El anciano Eleazar no aceptó comer carne de cerdo como le pedían sus “amigos mundanos” preocupados por salvarle la vida. Sin embargo, él mantiene su dignidad “con esa nobleza” que “tenía de una vida coherente, va al martirio, da testimonio”.
 El Santo Padre advirtió que la mundanidad espiritual nos aleja de la coherencia de vida y nos hace incoherentes. Así la persona “finge ser de un modo” pero vive “de otra manera”. Asimismo aseguró que “la carcoma de la mundanidad arruina la identidad cristiana, es incapaz de ser coherente. ‘Oh, yo soy muy católico padre, yo voy a misa todos los domingos, pero muy católico’. Y después cuando va a trabajar alguien le dice: ‘Si me comprás esto, te doy este dinero, y él toma el soborno’. Ésto no es coherencia de vida, esto es mundanidad. Doy este ejemplo. La mundanidad lleva a tener una doble vida, la que aparece y la verdadera. Aleja de Dios y destruye la identidad cristiana”.
 Por esto, Jesús es “muy fuerte” cuando pide al Padre que salve a sus discípulos del espíritu mundano “que destruye la identidad cristiana”. De este modo, indicó que Eleazar es un ejemplo de este baluarte contra este espíritu.
 Al respecto el Pontífice subrayó que “el espíritu cristiano, la identidad cristiana, nunca es egoísta, siempre trata de cuidar la propia coherencia, cuidar, evitar el escándalo, cuidar a los otros, dar el buen ejemplo. ‘Pero no es fácil padre, vivir de esta forma, donde las tentaciones son muchas, y el truco de la doble vida nos tienta todos los días, no es fácil’. El Papa reconoció que "para nosotros no solo no es fácil, es imposible. Solamente Él es capaz de hacerlo”.
 El Papa indicó que el Señor es nuestro apoyo contra la mundanidad que destruye nuestra identidad cristiana, que nos lleva a la doble vida. Y es Él el único que puede salvarnos. Por eso, Francisco invitó a hacer esta oración: “Señor, soy pecador, realmente, todos lo somos, pero te pido tu apoyo, dame tu apoyo, para que por un lado no finja ser cristiano y por otro viva una vida como un pagano, como un mundano”.
 Para concluir la homilía, el Santo Padre dijo a los presentes que si hoy tienen un poco de tiempo, tomen la Biblia, el segundo libro de los Macabeos, capítulo sexto, y lean la historia de Eleazar. “hace bien, da valentía para ser ejemplo para todos y también dará fuerza y apoyo para llevar adelante la identidad cristiana, sin compromisos, sin doble vida”.+
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