martes, 12 de agosto de 2014

Card. Filoni: El Papa hubiera querido estar con los que sufren en Irak

Card. Filoni: El Papa hubiera querido estar con los que sufren en Irak 
 Martes 12 Ago 2014 | 11:39 am 
 Francisco se reunió el card. Filoni antes de partir a Irak.

Ciudad del Vaticano (AICA): El papa Francisco hubiera querido estar allí en Irak, compartiendo el dolor de las víctimas indefensas de la cruel sinrazón de la inaudita violencia, señaló el prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, cardenal Fernando Filoni, enviado personal del Santo Padre a Irak para llevar a estos pueblos la cercanía y la ayuda del Papa. 

 El papa Francisco hubiera querido estar allí en Irak, compartiendo el dolor de las víctimas indefensas de la cruel sinrazón de la inaudita violencia, señaló el prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, cardenal Fernando Filoni, enviado personal del Santo Padre a Irak para llevar a estos pueblos la cercanía y la ayuda del Papa.
 Precisamente en la víspera de que el Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos viajara a Irak, el Papa Francisco lo recibió por la tarde y le encomendó la misión de demostrar su cercanía a las poblaciones y, en particular, a los cristianos duramente golpeados por el conflicto en curso, extremadamente necesitados de apoyo y aliento.
 Junto con sus indicaciones personales para la misión que le encomienda, el Papa incluyó también una suma de dinero para ayuda urgente a las personas más golpeadas, como signo de la concreta solidaridad del Santo Padre y de su participación en los esfuerzos de las instituciones y de las personas de buena voluntad, para responder a la dramática situación.
 Por su parte el cardenal Filoni recordó -en la declaración publicada en Radio Vaticana antes de emprender su viaje a Irak-, que “se habla también de un millón de personas desplazadas que están buscando un lugar seguro para sus vidas y también para su futuro”. En ese sentido, “la aprensión del Papa fue percibida vivamente”.
 “La percibió vivamente porque el Santo Padre, probablemente, también hubiera querido estar allí, en medio de esta pobre gente. Me encomienda esta tarea justamente para que yo haga presente este afecto, este amor profundo, ese compartir que el Papa tiene para éstos, nuestros pobres de hoy”, expresó.
 En ese sentido, explicó que se trata de una misión de aliento, de confianza, “ayuda espiritual, moral y psicológica”.
 “Nuestra percepción es que estos cristianos, después de muchas dificultades que han tenido, puedan pensar que este país no sigue siendo su país. Irak, tradicionalmente, es un país en el que han convivido muchas realidades, también es un país acogedor, es un país donde, históricamente, por cientos y cientos de años, las minorías y las mayorías han cohabitado. Y entonces sería un verdadero pecado hoy, perder esta riqueza”, afirmó.
 El Prefecto reiteró que su presencia busca “animar psicológicamente a estos cristianos, para decirles que hay un futuro para ellos. Estoy convencido de que las autoridades harán de todo para poner estos cristianos en una condición de bienestar, de futuro, de seguridad. Pero también deben sentir que la Iglesia universal está con ellos, que no los abandona, que los considera valiosos en esta tierra, que tengan todavía confianza en sí mismos y en las relaciones que pueden establecer con los demás”.
 “El Papa es consciente de todo esto. Así que mi misión será la de sensibilizar aún más a las autoridades, instándolas en beneficio de nuestros pueblos y al mismo tiempo, estudiar cómo ayudarles concretamente en esta situación y en un futuro próximo, y luego agradecer a todos – a las autoridades, organizaciones eclesiásticas y no eclesiásticas – agradecer a todos por lo que están haciendo a favor de esta población. Creo - resumiendo - que este es el aspecto que tiene que ver un poco con mi misión”, concluyó.+
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