lunes, 9 de febrero de 2015

La trata de personas es una herida indigna de una sociedad civilizada


La trata de personas es una herida indigna de una sociedad civilizada 
 Domingo 8 Feb 2015 | 08:41 am 
Ciudad del Vaticano (AICA): Después del rezo del Ángelus, en el mediodía de este domingo 8 de febrero, el papa Francisco recordó a los miles de fieles, turistas y peregrinos congregados en la plaza de San Pedro que hoy se celebra la Jornada de oración y de reflexión contra la trata de personas. El Pontífice invitó a rezar por esos hombres, mujeres y niños esclavizados, abusados como instrumento de trabajo o de placer y torturados y mutilados que hoy existen en el mundo. 

 Después del rezo del Ángelus, en el mediodía de este domingo 8 de febrero, el papa Francisco recordó a los miles de fieles, turistas y peregrinos congregados en la plaza de San Pedro que hoy se celebra la Jornada de oración y de reflexión contra la trata de personas.
 El Pontífice invitó a rezar por esos hombres, mujeres y niños esclavizados, abusados como instrumento de trabajo o de placer y torturados y mutilados que hoy existen en el mundo.
 “Queridos hermanos y hermanas, hoy memoria litúrgica de santa Giuseppina Bakhita, la monja de Sudán que desde que era niña tuvo la dramática experiencia de ser víctima de la trata, la Unión de los superiores y superioras de los institutos religiosos promovió la Jornada de oración y de reflexión contra la trata de las personas” dijo Francisco.
 “Animo a proseguir, añadió, a todos los que están empeñados a ayudar a los hombres, mujeres y niños esclavizados, abusados como instrumento de trabajo o de placer, y frecuentemente torturados y mutilados”.
 “Deseo que todos aquellos que tienen responsabilidad de gobierno -prosiguió el Santo Padre- a que se ocupen con decisión para eliminar las causas de esta vergonzosa herida. Es verdad, es una herida indigna de una sociedad civilizada”.
 E invitó a “cada uno de nosotros a sentirse empeñado para ser voz de estos nuestros hermanos y hermanas, humillados en su dignidad”. Y concluyó indicando: “Recemos todos juntos a la Virgen, por ellos y por sus familiares”. +
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